Artikel 25: Sucesión a la Corona
La corona se transmitirá a la muerte del Rey mediante sucesión hereditaria a sus descendientes legítimos, teniendo prioridad el hijo o la hija mayor, con representación conforme a la misma regla. A falta de descendientes propios, la corona se transmitirá del mismo modo a los descendientes legítimos del padre en primer lugar, y en segundo lugar del abuelo, en la línea de sucesión, con tal de que el grado de parentesco consanguíneo con relación al Rey difunto no sea superior al tercero.
In andere talen:
Explicación
Tenga en cuenta que solo la versión neerlandesa de la Constitución tiene validez.
La Corona pasa a los hijos legítimos del rey, sean varones o mujeres. Tienen prioridad el hijo o la hija mayor y, después, sus descendientes. A continuación vienen el segundo hijo o hija del rey y sus descendientes, luego el tercero y los suyos, y así sucesivamente.
Si no hay descendientes que puedan suceder de este modo, sigue el hermano o la hermana mayor del rey, seguido de sus descendientes con arreglo a las mismas reglas. Después vienen los demás hermanos y sus descendientes.
Si tampoco hay sucesor, puede corresponderle la Corona al tío o la tía de mayor edad del rey y después a los siguientes. Sus hijos quedan excluidos, pues son parientes de cuarto grado.
El artículo 30 regula qué sucede cuando no hay sucesor.